Los dispositivos del mercado tienen entre 300.000 y 500.000 pulsos. Todos son más que suficientes para años de uso doméstico — incluso décadas. El número de pulsos es un dato de marketing que no deberías usar como criterio de compra. Lo que importa es el sensor, la velocidad y la seguridad del dispositivo.
¿Qué es exactamente
un pulso?
Un pulso es cada destello individual de luz que emite el dispositivo. Cada vez que aprietas el botón o el dispositivo dispara automáticamente al deslizarlo por la piel, consume un pulso. La lámpara de xenón que genera los destellos tiene una vida útil limitada en número de flashes — eso es lo que indica el contador de pulsos.
En cada sesión, dependiendo de las zonas que trates y el dispositivo, puedes usar entre 500 y 3.000 pulsos. En un ciclo completo de 8 sesiones de cuerpo completo, el consumo total es de aproximadamente 10.000-20.000 pulsos.
Pulsos por modelo
y años de vida útil
¿Cuántos pulsos
necesito realmente?
Vamos con los números reales de uso doméstico. Este cálculo incluye el ciclo inicial completo más 10 años de mantenimiento:
El resultado es claro: incluso el modelo con menos pulsos (Braun Pro 3 con 300.000) tiene más de 5 veces los pulsos que necesitarías en 10 años de uso. La lámpara no es un factor limitante en ningún caso.
La Cecotec Bamba tiene 500.000 pulsos y cuesta ~99€. La Philips Lumea 9000 tiene 450.000 y cuesta 329€. El número de pulsos no refleja la calidad del dispositivo — refleja la capacidad de la lámpara. Lo que justifica el precio de la Philips es el sensor, la velocidad, la fiabilidad y la tecnología, no el contador de pulsos.
Preguntas frecuentes
Todos los modelos del mercado tienen pulsos más que suficientes para años de uso doméstico. No elijas entre la Cecotec y la Braun basándote en los pulsos — elige basándote en el sensor, la velocidad, el modo suave y la seguridad para tu tipo de piel. Esos factores sí marcan diferencias reales.
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